Cinco regalos que no cuestan nada

Publicado en Persona
Valora este artículo
(1 Voto)

listening-skills

Hay veces en las que queremos hacer un gran regalo y pensamos en gastar mucho dinero en aquella persona a la que amamos. Sin embargo, hay regalos que, a pesar de no ser costosos o grandes, pueden ser más significativos.

Dar regalos suele ser una experiencia grata, pero no es necesario gastar una gran cantidad de dinero para demostrar nuestro carácter dadivoso. Hay cosas que no se pueden vender, y darlas libremente puede ser aún más satisfactorio para ambas partes.

Algunos de estos regalos son:

1.- El beneficio de la duda

¿Piensa mal y acertaras? No necesariamente. Algunas veces vemos el comportamiento de las personas y les atribuimos motivaciones falsas, sin saber la verdad o sin creer la historia que se nos cuenta. Así que, en vez de comenzar con los juicios falsos, debemos abrir nuestra mente y ofrecer el llamado beneficio de la duda.

2.- Una segunda oportunidad

Las personas cometen errores. También realizan acciones que pueden lastimarnos. Y puede ser que ya no confiemos tanto en estas personas. Eso no significa que debamos dejarlas por completo a un lado. Podemos regalar una segunda oportunidad a los que nos han defraudado, y permitirles mostrar que las apariencias engañan o que las personas pueden cambiar.

3.- Dar ánimos

Algo que todos necesitamos de vez en cuando son palabras de aliento que nos permitan seguir adelante. Tomarte un tiempo para decir “Tu puedes hacerlo” o “Yo creo en ti” puede cambiar por completo el día (y el ánimo) de otra persona. Un regalo que no cuesta nada.

4.- Un oído que escuche

Muchas veces estamos más ocupados en hablar que en oír. Podríamos permanecer callados por un rato para escuchar lo que otros tienen que decir. A las personas les gusta que las escuchen, y si tienen un problema, la carga se hace menor con tan solo compartirla. Nos es necesario que arreglemos sus problemas, solo que escuchemos por un momento aquello que piensan compartirnos.

5.- Tiempo

El tiempo es lo más precioso que se tiene en este mundo: por mucho que lo intentemos no podemos crear más. Dar algo de nuestro tiempo es de lo más valioso que podemos ofrecer, y puede ser dado de diferentes maneras. Puede ser simplemente sentarte un rato a conversar, a leer, a comer, o ayudar con las tareas diarias. Lo importante aquí es estar ahí para el otro, con nuestro tiempo a su disposición.