Daremos unas breves pinceladas acerca del fenómeno de la Nueva Era, y luego pasaremos a exponer el tema de las "terapias" New Age intentado brindar una comprensión psicoanalítica de lo que, en la mayoría de los casos, sucede a la interna de esos vínculos terapéuticos. Bajo el término "New Age" se engloba un conglomerado de ideas que hace difícil su concreción: hay quienes sostienen que es una nueva forma de afrontar la vida y de expresarla, para otros es un sincretismo tan enorme que lo único que pretende es confundir y recoger el fruto de tal confusión.
Para algunos empezó en la década de los 60, principalmente en California, intentando propagar una "nueva conciencia", un movimiento de contracultura, donde miles de jóvenes decían no al sistema y se enfrentaban a la autoridad. Para otros, el nombre fue divulgado por la teosofista A. Bailey (1880-1949) y por el esoterista Paul le Cour (1871-1954). Finalmente el consumo de drogas alucinógenas, como el LSD, permitió a aquellos jóvenes del movimiento contracultura, poder experimentar con estados alterados de conciencia para así poder alcanzar nuevos "niveles de conciencia".
Hoy ya no se trata de cambiar el sistema, antes de hacerlo hay que cambiarse a sí mismo. Se encuentra que en esa búsqueda del yo, las religiones orientales están más cerca que las occidentales. Se argumenta que las religiones asiáticas valoran más la experiencia interior que los logros externos, la armonía con la naturaleza más que su explotación. Y, en muchos, casos se ha pasado del "prohibido prohibir" a un "sí, maestro".
Nuestro momento actual dista mucho de desconocer la fascinación por lo sagrado, que irrumpe por caminos que parecían ya poco transitados o reservados a los marginados de la religión. Quién se sorprende ya por ciertos programas de televisión, ciertos programas de radio, ciertos avisos en diarios y revistas en donde aparecen "ofertas religiosas" mezcladas con "ciencia": radiestesia, control mental, reiki, budismo, meditación trascendental, viajes astrales, Jesús cósmico, Iglesias neopentecostales, grupos gnósticos, etc. Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo? los intentos de explicación son varios. Una explicación sociocultural coloca este fenómeno dentro de un movimiento sociocultural solamente, otra explicación proviene desde la crítica religiosa y afirma que las religiones históricas se han vuelto acartonadas no sabiendo dar respuestas a la nueva sensibilidad postmoderna. La tercera explicación nos introduce de lleno en ese mundo de la "New Age", o sensibilidad mística de nuestro tiempo. Nos hallaríamos ante el inicio de una nueva época (la de Acuario) que supone una sensibilidad diferente de la que ha predominado hasta hoy (era de Piscis), más belicosa, delimitativa, institucionalizada y racionalista.
La New Age hunde sus raíces en el intento de encontrar puntos de contacto entre ciencia y religión, entre la razón y la magia, entre Oriente y Occidente. Se pretende crear un nuevo paradigma. Se trata de una huída de lo tradicional hacia lo alternativo. Una de las principales divulgadoras del pensamiento New Age, Marilyn Ferguson en el que seguramente es su libro más famoso, La conspiración de Acuario, habla de las principales psicotécnicas que hay que emplear para alcanzar la transformación de la conciencia, entre ellas incluye: la hipnosis, la meditación, grupos de ayuda, técnicas de biofeedback, técnicas chamánicas, seminarios para el desarrollo del potencial humano, la teosofía, terapias corporales, bioenergética, disciplinas orientales, etc.
Según ella, para que se de esta transformación habría que recorrer cuatro etapas:
Habría un despertar que se produciría en un momento determinado por un estímulo adecuado, como ver una película, leer un libro, tener una alucinación producida por una droga, por la recitación de un mantra, etc.
Luego, gracias a técnicas cono el zen, el yoga, la bioenergética, etc. llegará el momento de explorar el cuerpo y la mente. De esta exploración resultaría la integración y "unificación de las energías".
La integración de las energías suele traer consigo el "encuentro con ángeles", realizar un "viaje astral" en donde se percibe la "memoria del Universo", donde se llega a tener un conocimiento superior que no está limitado por el espacio y el tiempo, donde uno es capaz de realizar lo que desee con solo pensarlo. Una vez culminada la etapa de integración con el todo, donde todo es Dios, y por lo tanto "yo soy" Dios, se pasa a la cuarta etapa.
Llega la conspiración, donde se irradia el estado de alcanzado hacia todo lo que le rodea, hasta conseguir la transformación que él ha experimentado.
Hay que aclarar qué es lo que en la New Age se entiende por "Dios". Dios sería la "Energía" que en un momento determinado descendió sobre Jesucristo, Buda, Mahoma, y más cerca en la historia sobre el Conde Saint Germain. Los nueverinos interpretan la crucifixión, resurrección y ascensión de Jesucristo dentro de un contexto esotérico, como un símbolo de la liberación de la Energía crística y su difusión a modo de gas vivificador del cielo nuevo y la tierra nueva, manifestación esta que se manifestará en todo su esplendor cuando ocurra el advenimiento de la "Nueva Era" o "Era de Acuario". Mientras que el Cristo interior en inmanente a cada uno es la "chispa" interior, desprendida de la Energía o Cristo cósmico. Cualquiera puede llegar a ser "Cristo", para ello hay que recurrir a las técnicas New Age y sobretodo provocar estados alterados de conciencia (trances místicos, fenómenos de channeling, etc.) al mismo tiempo que hay que conectarse con la ecología, conducto de la Energía cósmica.






