Carta para una madre cansada

Publicado en Familia
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El cuidado de los niños es pesado, y nadie lo sabe mejor que una madre. Y aunque hay ocasiones en las que las cosas no salen tal cual se planean y dan ganas de darse por vencido, lo cierto es que ser madre también tiene sus retribuciones, aunque no siempre se vea así. Para recordárselo a su esposa Kate, Scott Douglas le escribió una conmovedora carta en Facebook que se ha viralizado.

El día de una madre casi siempre está lejos de ser perfecto. Esto lo sabe bien Kate Douglas, madre de dos, Spencer de 5 años, que sufre de una enfermedad crónica, y Fraser de tan solo 2 años. Como muchas madres antes y después de ella, llegó el momento en que ya no pudo más: entre demandas de apapachos y mimos por un lado y las travesuras desenfrenadas por el otro, Kate no pudo más. Estaba cansada, se sentía derrotada.

Cuando su esposo Scott se enteró de la situación, decidió escribirle una carta en Facebook para darle ánimos:

“Después de un mal día en el trabajo, no hay nada mejor que fichar a la salida. Algunos días llego a casa y me encuentro a mi mujer cansada, exhausta, frustrada y sobrepasada por los retos de ser madre. Al contrario que yo, ella no tiene una hora de salida ni le compensan las horas extra ni consigue un bonus por el esfuerzo que pone en el día a día. No tiene bajas por enfermedad, vacaciones remuneradas, ni fines de semana, ni puentes ni está deseando que haya un festivo para acortar la semana.

El 5 de marzo de 2011 ella fichó en su trabajo como madre. El 8 de junio de 2014 empezó un turno extra. Dos niños que nunca paran, que suponen un reto como madre. Ella nunca ha pedido un aumento de sueldo o ha buscado otro trabajo. Así que, aunque hoy ha sido duro y te has sentido despreciada e insegura, si has supuesto una diferencia en sus vidas... así ha sido realmente tu día:

Tus hijos se despertaron en sus cálidas camas, lavadas y hechas con amor por ti. Comieron el desayuno que fue planificado por ti hace una semana cuando escribiste la lista de la compra. Preparaste la comida para uno de ellos, para que la llevara al centro de día, de la cual te preguntaste si era lo suficientemente sana o si se quedaría con hambre. Mientras, hacías equilibrios con el otro en tu brazo, tu pierna, tus hombros... Lo dejaste en el centro de día, donde pasaste una hora consolándolo porque tenía un mal día, y le aseguraste que mamá siempre estaría ahí para él.

Volviste a casa para pasar el día con el de dos años, manteniendo conversaciones y enseñándole a usar el cuarto de baño, enseñándole a pasar de bebé a chico mayor. Lo dejaste en la cama para una siesta, segura de que tenía energía suficiente para el resto del día, aunque sabías que tú no la tenías. Pasaste el resto del día entre tareas domésticas, tareas domésticas y más tareas domésticas. Después de todo esto y un mínimo descanso, recogiste al mayor del centro de día, pediste citas para asegurarte de que estén lo más sanos posible, te aseguraste de que cenaran, tuviste tu primera conversación con un adulto a la hora de cenar, mientras no dejabas de ser una madre y tratando de resolver los problemas del mundo.

Así que, cuando tú ves un mal día, yo veo a una mujer maravillosa que nunca se pone enferma, nunca abandona, nunca les vuelve la espalda a los días duros y que tiene el poder de irse a la cama sabiendo que todo volverá a pasar mañana. Eres una madre increíble y maravillosa. Aunque no te lo parezca, eres lo más maravilloso en la vida de estos niños y te queremos por todo lo que haces.”

Fuentes

Post original (inglés) en Facebook: Scott Douglas with Kate Douglas

Esta es la carta que cualquier madre sobrepasada por el cuidado de sus hijos necesitaría recibir de vez en cuando