Familias Tóxicas - Parte 1

Publicado en Familia
Valora este artículo
(1 Voto)

La familia es una parte importante importante de la vida humana, sin embargo, algunos ambientes familiares causan más daños que beneficios. Acompáñanos a conocer un poco acerca de las llamadas familias tóxicas y algunas de sus características.

En la familia se desarrolla la mayor parte de la vida humana, se crean lazos emocionales y se socializa, principalmente durante la infancia, donde se imparten modelos educativos y se fomentan aprendizajes. Pero, también se inculcan una serie de hábitos y dinámicas que sean o no saludables, son trasmitidos por el ejemplo y la normalización de comportamientos, siendo el vinculo que crean los padres con los hijos un factor determinante para el desarrollo de su salud mental y emocional.

Existen múltiples circunstancias por las que la familia no puede garantizar un ambiente de amor, comprensión, confianza, afecto y protección; y por el contrario, presentan condiciones de: abandono, manipulación, violencia, etc., generando en los integrantes de estas familias un estado de constante estrés. En algunos casos, debido a la normalización de comportamientos, los integrantes de la familia no se percatan del daño ocasionado a sus integrantes “lo hacen sin querer”; en otros casos, es evidente el vínculo de odio y violencia. Aunque en ocasiones el problema no es tan evidente y se suele relacionar más con los modelos educativos que emplean los padres, o con el “contagio” de conductas y pensamientos tóxicos.

Una familia tóxica se caracteriza cuando alguno o algunos de sus miembros (padres, hijos, hermanos, tíos, etc.) ejercen conductas y comportamientos para manipular, generar culpas y jugar con las emociones y tiempo de los demás, creando un ambiente de tención y fomentando relaciones tóxicas y enfermizas entre sus integrantes, minando el bienestar emocional de la familia. En estos casos, generalmente los más dependientes del hogar tienen que aceptar esta condición, de lo contrario existen castigos, chantajes emocionales, mutismo, sentimientos de culpa, etc., esto para continuar ejerciendo control sobre los demás. Algunas consecuencias de vivir en una familia tóxica son: estrés excesivo, depresión, trastornos de alimentación, trastornos de sueño, baja auto estima, problemas de pareja, sentimiento de culpa, etc.

Algunas características de las familias tóxicas son:

  1. Tendencia de etiquetar a la persona: Mencionar frases como “el niño nunca pone atención”, “Es muy travieso”, “Nunca se queda quieto”, “No sirves para nada”, “todo lo haces mal” frases de este tipo repetidas por largos periodos de tiempo, terminan afectando el desarrollo del niño, incorporando dichas afirmaciones a su identidad y al como se percibe ante los demás. A esto se le conoce como profecía auto-cumplida o efecto Pigmalión, ya que la etiqueta termina convirtiéndose en realidad.
  2. Abandono o Sobre protección de los hijos: Si bien algunas familias se comportan negligentes en cuanto a los cuidados de los hijos produciendo heridas emocionales, existen otros casos en los que los padres buscan controlar cada aspecto de la vida de sus hijos, lo que limita experiencias que les permita ganar autonomía, independencia y madurez. Lo ideal es encontrar un equilibrio entre cuidados y sobre protección, permitiendo a los hijos ganar experiencias que les permitan afrontar los retos que la vida ofrece, sin que pongan en riesgo su salud e integridad.
  3. Deseos e inseguridades proyectados a los más pequeños: Usualmente, los padres queremos que nuestros hijos/as sean los mejores, el más inteligente, el mejor en deportes, etc. Pero hay que evitar a toda costa que carguen con la responsabilidad de los deseos no cumplidos de los padres. Es necesario dejar que los hijos/as decidan su propio camino y encuentren lo que le gustaría ser en su vida, sin que sus deseos estén comprometidos por aspiraciones truncadas de los padres.
  4. Control excesivo sobre los integrantes: La persona tóxica busca tener control excesivo sobre los demás integrantes de la familia, esto con el afán de mantener un estatus de poder y autoridad. Suelen justificar este control como una forma de expresar amor y afecto por los demás, por lo que lo describen como algo positivo, lo que conlleva a discusiones cuando se toman decisiones personales.
  5. Falta de reglas y limites claros: En este tipo de familias es común que no existan reglas y limites bien definidos, generando confusión al no saber como deben comportarse, no reconocen sus deberes y derechos dando como resultado un desequilibrio entre las labores del hogar, en donde generalmente la madre sufre de la sobre carga de las exigencias de los demás.

 

Coninuaremos hablando acerca de este tema en la segunda parte:

Familias Tóxicas - Parte 2

Más en esta categoría: Familias Tóxicas - Parte 2 »