Cardenal Van Thuan: Celebraba Misa en prisión, ahora se acerca a los altares

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La Iglesia Católica proclamará Venerable al Cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân, Arzobispo Coadjutor de Saigón, que sufrió la represión por parte del Gobierno comunista de Vietnam.

Este nuevo paso hacia el reconocimiento de la santidad del Cardenal vietnamita se produjo tras la firma, por parte del Papa Francisco, del correspondiente Decreto durante la audiencia que el Santo padre mantuvo el 4 de mayo de 2017 en el Vaticano con el Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, Cardenal Angelo Amato.

El próximo 15 de septiembre se celebrará en Roma la misa de acción de gracias por el reconocimiento de las virtudes heroicas del Card. Van Thuân, estará presidida por el cardenal Peter K.A. Turkson, prefecto de la Congregación para el Desarrollo Integral de Servicios Humanos. El decreto se hará público y se leerá en italiano y en vietnamita.

Testigo de la esperanza

El testimonio del cardenal Nguyên Van Thuân es un verdadero “testimonio de esperanza”. Pocos como él, en nuestro tiempo, han sido realmente heroicos, especialmente en esta virtud.

El Cardenal François-Xavier Nguyên Van Thuân nació en Hue, Vietnam, el 17 de abril de 1928. Fue Obispo de Nhatrang durante ocho años, y por unos meses Obispo coadjutor de Saigón. El 23 de abril de 1975 el ejército comunista tomó la ciudad de Saigón y se hizo con el control del Estado.

Tras la subida de los comunistas al poder, el Obispo Van Thuân fue arrestado el 15 de agosto de 1975, día de la Asunción de la Virgen, acusado de formar parte de un complot entre el Vaticano y el imperialismo para organizar la lucha contra el régimen comunista.

Durante los años en que estuvo en prisión, el Obispo aprovechó para seguir el ejemplo de San Pablo y escribir cartas a los fieles. También suscitó el aprecio de sus captores, a quienes enseñaba idiomas.

Después de 13 años de cárcel, 9 de los cuales pasó en una celda de aislamiento, fue liberado y desterrado del país. Llegó a Roma y empezó a trabajar en la Curia Romana. En 1998 fue nombrado Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz.

En la Cuaresma del año 2000 fue invitado por San Juan Pablo II a predicar los ejercicios espirituales de la Curia del Vaticano. Cuando el Papa peregrino lo recibió en privado para felicitarlo por el retiro, el Arzobispo le dijo: “hace 24 años estaba celebrando Misa con tres gotas de vino y una de agua en la palma de mi mano. Nunca hubiera pensado que el Santo Padre me recibiera de esta manera. ¡Qué grande es nuestro Señor, y que grande es su amor!”.

En febrero de 2001 fue nombrado Cardenal por el Papa Wojtyla. Falleció el 16 de septiembre de 2002.

 

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