El Amor comienza con Dios

Publicado en Fe
Valora este artículo
(1 Voto)

El amor y la caridad son una gracia, por lo tanto, no provienen de nuestros propios corazones, sino que se tratan de un regalo de Dios, recordó el Papa Francisco.

“Estamos llamados al amor, a la caridad: esta es nuestra vocación más alta, nuestra vocación por excelencia; a ella está vinculada la alegría de la esperanza cristiana”, dijo el Papa Francisco en una reciente reflexión de la epístola a los Romanos de San Pablo, “(pero debemos ponernos) en guardia: existe el riesgo de que nuestra caridad sea hipócrita, de que nuestro amor sea hipócrita. Nos debemos preguntar: ¿cuándo se produce esto? ¿Y cómo podemos estar seguros de que nuestro amor sea sincero, de que nuestra caridad sea auténtica?”.

“No seamos unos impostores. Que nuestro amor no sea una telenovela. Necesitamos un amor sincero, fuerte”, indicó el Santo Padre añadiendo “la hipocresía puede insinuarse de muchas formas, también en nuestro modo de amar. Esto se comprueba en nuestro amor interesado, condicionado por intereses personales (cuando) hay una idea falsa (…) de que, si amamos, es porque somos buenos, como si la caridad fuese una creación del hombre, un producto de nuestro corazón".

Ni la caridad ni el amor son creación humana: “La caridad no se puede expresar en el encuentro con los demás, si primero no se ha producido en el encuentro con el amor dulce y misericordiosos de Jesús”.

Pero las palabras de san Pablo no son un reproche acerca de nuestras fallas, por el contrario, son un “anuncio nuevo de esperanza: el Señor abre delante de nosotros un camino de liberación, de salvación. Es la posibilidad de vivir también nosotros el gran mandamiento del amor, de convertirnos en instrumentos de la caridad de Dios”.

Por ello debemos dejar que “Dios (tome) posesión de nuestro corazón y de nuestra vida, cure y renueve (nuestros) corazones, (para así) experimentar la compasión del Padre y celebrar las maravillas de su amor (sirviendo a) todos los que nos encontramos cada día en nuestro camino, comenzando por los últimos y los más necesitados, en los cuales Él se reconoce en primer lugar”.

Por último, el Pontífice concluyó: “necesitamos que el Señor renueve continuamente ese don en nuestros corazones, a través de la experiencia de su infinita misericordia (…) y seremos capaces de amar a los demás como les ama Dios, buscando su bien”.

Fuentes

How to love well according to Pope Francis: it starts with God

Papa Francisco: “Que nuestro amor no sea una telenovela, no seamos impostores”

Más en esta categoría: San Patricio, patrono de Irlanda »