El ejemplo del cardenal Gilroy

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La oración es el cimiento de la vida espiritual. Al orar, te unes a Dios, te comunicas con él. La bombilla no ilumina si no está conectada al generador eléctrico (Card. Van Thuan).

Si quieres conocer la irradiación apostólica de una persona, mírala rezar (Card. Van Thuan).

Mientras no seas un hombre de oración, nadie creerá que sólo trabajas por el Señor (Card. Van Thuan).

El cardenal Gilroy fue arzobispo de Sidney (Australia) y fundador de la asociación de la adoración al Santísimo en el mundo. Tanto en medio de sus ocupaciones habituales como durante sus viajes, reservaba siempre una hora al día para esa adoración, e incluso de noche cuando sus ocupaciones no se lo permitían durante la jornada.

Cardenal Van Thuan

Siervo del Señor, Francisco Xavier Nguyen Van Thuan fue arzobispo coadjuntor de Saigón, fue arrestado por el régimen comunsta y pasó 13 años en la cárcel, 9 de ellos en aislamiento. En prisión escribió Mil y pasos en el camino de la esperanza. En 1991 fue liberado, Juan Pablo II le nombró, en 1994, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Fundó Mater Unitatis. Falleció el 16 de septiembre de 2002 en Roma. Actualmente, se sigue un proceso para su canonización