Gentileza y respeto contra el chisme y la amargura

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Si el cristiano está lleno del Espíritu Santo, entonces debe actuar como tal, señaló el Papa Francisco.

Nuevamente el Papa Francisco mostró su firme oposición contra los chismes, las murmuraciones y la amargura, diciendo que “éste es uno de los pecados más comunes en las comunidades cristianas… hiere los corazones y destruye las relaciones”.

No solo afecta el interior de la Iglesia, también crea daño al exterior pues “mucha gente se acerca a las parroquias buscando paz y respeto y sin embargo encuentra luchas internas entre los fieles. En lugar de la dulzura encuentra murmuraciones, maledicencias, competencia… ¿Y esa gente que encuentra ese ambiente no de incienso sino de charlatanería qué dice? ‘Prefiero ser pagano’, y se va desilusionado. Con este lenguaje de ambición y de celos alejamos a la gente y no dejamos trabajar al Espíritu”.

Así que antes de hablar debemos preguntarnos “¿es una actitud de dulzura o de ira? ¿o de amargura? Es muy feo ver a personas que se dicen cristianas, pero están llenas de amargura. La Iglesia llama al Espíritu ‘dulce huésped del alma’. Y de respeto. Siempre respeta a los demás. Nos enseña a respetar a los otros”.

Ya que “el Espíritu Santo está en cada uno de nosotros, (pues) lo hemos recibido en el Bautismo, lo hemos recibido de Jesús” hay que usar “el lenguaje de los cristianos que cuidan el Espíritu Santo (…) el lenguaje de la dulzura y del respeto.”

“El diablo sabe cómo debilitarnos, (así que) hará todo lo posible para que nuestro lenguaje no sea respetuoso y dulce, incluso dentro de las comunidades cristianas (…) Tenemos que cuidar al Espíritu Santo y no hablar como el diablo nos enseña. Perdonad si vuelvo siempre sobre este tema, pero este es el enemigo que destruye a nuestras comunidades: el chisme y las murmuraciones”.

El pontífice concluyó diciendo: “No nos tiremos piedras a nosotros mismos, porque el diablo se divierte: pidamos esta gracia, cuidar al Espíritu Santo que está en nosotros. No le entristezcamos, y que nuestra actitud sea de dulzura y de respeto”.