Los secretos de la oración

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Las lecciones sobre la oración que podemos aprender del Padre Pío de acuerdo con el Papa Francisco.

La vida del santo Padre Pío nos puede dejar muchas lecciones valiosas para esta vida. En esta ocasión el Papa Francisco quiso resaltar su vida de oración y lo que podemos aprender (y aplicar en la vida diaria) de ella.

No es un medicamento o un cajero

Muchas personas solamente recurren a la oración cuando se encuentran en dificultades, cuando están enfermos, o cuando quieren obtener algo a cambio. Sin embargo, “la oración no es una ‘aspirina que se toma’ para estar mejor o una transacción que se hace con Dios para obtener algo”. Algo que se puede aprender de la vida espiritual del Padre Pío, según explicó el pontífice, ya que “con su vida enseña que la oración es un acto de misericordia espiritual, confiar en el Padre, en Dios, como un regalo de la fe y del amor”.

Alimento diario

Así como se busca cada día lo que vamos a comer, “la oración es una necesidad como el pan”. Además, este siempre se busca con buena actitud y en constante agradecimiento, poniendo toda nuestra confianza en que Dios se hará cargo y tendrá el control de cualquier situación en la que nos encontremos.

Para abrir el corazón de Dios

El Papa Francisco recordó que el Padre Pío solía decir que la oración es “la mejor arma que tenemos, una llave que abre el corazón de Dios. Se trata de una llave fácil (…) Puesto que el corazón de Dios no está ‘sellado’ con una gran cantidad de medidas de seguridad”.

Una Iglesia Fuerte

Si la oración es la mejor arma a nuestra disposición, entonces un ejercicio constante de la misma fortalecerá la fe y los corazones de su Iglesia. Por ello nunca se debe dejar de “perseverar unánimemente en la oración” (Hechos 1:14).

La receta para la felicidad

La oración fortalece a la Iglesia para que no caiga en tentaciones; de no realizarse se toma el riesgo de “apoyar nuestra vida en otra parte: en los medios, el dinero, el poder”. Todas estas cosas del mundo causan angustia, preocupación y tristeza, pues entonces nuestra fe no está plantada en Dios.

La oración evita estas situaciones “manteniendo viva la evangelización y la alegría que iluminan el corazón”, por lo cual el Papa Francisco concluyó que, tal como lo demostró el Padre Pío en su vida, “la clave para un corazón alegre es la oración”.

Adaptado de Padre Pío y la receta de la alegría, según Papa Francisco

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