Sin editar: sé quién eres en realidad

Publicado en Fe
Valora este artículo
(1 Voto)

En esta era digital en que cada día son más comunes las herramientas para editar las fotografías y lo que compartimos en nuestras vidas diarias, el Papa Francisco recordó que el corazón no se puede ‘photoshopear’ y que Jesús nos ama tal cual somos.

En sus palabras previas al Ángelus que celebró el Santo Padre en su visita a Lima, Perú, éste recordó a los presentes que “el corazón no se puede ‘photoshopear’ (…) Jesús (ya) te ama, así como eres”.

“Queridos amigos, el Señor los mira con esperanza, nunca se desanima de nosotros”, aseguró Francisco, agregando que “quizás nosotros sí podemos desanimarnos de nosotros mismos o de los demás. Sé que es muy lindo ver las fotos arregladas digitalmente, pero eso solo sirve para las fotos, no podemos hacerle ‘photoshop’ a los demás, a la realidad, ni a nosotros”.

“Hay fotos que son muy lindas, pero están todas trucadas y déjenme decirles que el corazón no se puede ‘photoshopear’, porque ahí es donde se juega el amor verdadero, ahí se juega la felicidad”. Además, hay que recordar que “los filtros de colores y la alta definición solo van bien en los videos, pero nunca podemos aplicárselos a los amigos”.

Así pues, es preciso mostrarse “delante de Jesús como sois, para que Él te pueda ayudar a progresar en la vida (ya que) cuando Jesús nos mira, no piensa en lo perfecto que somos, sino en todo el amor que tenemos en el corazón para brindar y servir a los demás. Para Él eso es lo importante, eso es lo más grande”, por lo cual hay que preguntarse “¿cuánto amor tengo yo en mi corazón?”.

Si alguna vez surgen dudas acerca de esta realidad, la solución se encuentra en acercarse a “la Biblia y acordarse y leer ahí los amigos que Jesús eligió, que Dios eligió: Moisés era tartamudo; Abraham, un anciano; Jeremías era muy joven; Zaqueo, un petiso; los discípulos, cuando Jesús les decía que tenían que rezar, se dormían; la Magdalena, una pecadora pública; Pablo, un perseguidor de cristianos; y Pedro, lo negó… y así podríamos seguir esta lista. Así que, ¿qué excusa nos queda por ofrecer?”.

“Jesús te quiere como sois, así como quiso a estos sus amigos, con sus defectos, con ganas de corregirse, pero así como eran”.

“La pregunta que hace Jesús hoy es si, como ellos, estás listo para seguirle. ¿Estás dispuesto a seguirlo? ¿A ser guiado por su Espíritu y hacer presente su Reino de justicia y amor?”.

Más en esta categoría: La prudencia de un santo »