Jesús nos ama de tal manera que se complace y regocija cuando nuestros corazones se vuelven a Él arrepentidos y humildes, necesitados de Su grandeza y Misericordia.
El misterio de nuestra Redención, pasa justamente por la sencillez del pesebre… Y más aún, antes con “pedirle permiso” a una Virgen de la Casa de Israel para que sea Su Madre...
Todo el ambiente “delineado por las pinceladas” de un Mensaje de reconciliación…
“… por Él quiso reconciliar consigo todas las cosas: haciendo la paz por la sangre de su cruz con todos los seres, así del cielo como de la tierra…” (Colosenses)
… y ha puesto tu nombre y el mío en este Proyecto de Vida Eterna
Escucha Su voz que te dice:
“Ven a Mí que te amo…”
Que Dios te bendiga
Tu amigo Zurc0
Twitter: @Zurc0







