Dinosaurios y lecciones de bioética

Publicado en Sociedad
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Hace apenas unas semanas se estrenó en cines la última película de la serie Jurassic Park, titulada esta última “Jurassic World”, basadas en las novelas de Michael Crichton. Y en esta propuesta de entretenimiento y fantasía, parece estar nuevamente presente –quizá de manera velada- la pregunta ético-científica:“¿Todo aquello que técnicamente es posible, es también lícito?” 

No podemos escapar a esta pregunta. El ser humano debe tender siempre a preguntarse sobre lo lícito o no de aquello que “es posible”. Cuando se rompe este equilibrio, resulta que el hombre hace muchas cosas que son posibles, pero que en realidad le hacen un profundo daño… basta tan sólo pensar en las guerras para vislumbrar la respuesta.

En esta película la “manipulación de la naturaleza” se presenta siempre como algo seductor, sin duda. Algo así como “Seréis como dioses”. Pero al final resulta ser sólo una ilusoria capacidad de controlarla… el “experimento” cobra su factura.

Y es que la ciencia cuando es abandonada a sí misma, puesta como fin último del quehacer humano, puede ser capaz de darle, sí, al ser humano un enorme y aparente poder. Pero esta misma ciencia carente de límites, no sabe decirle al hombre cómo debe usar ese poder.

No basta con la inteligencia para descubrir nuevos caminos que hagan de este mundo un mejor lugar, es necesario usar también la capacidad de que aquello vaya encaminado a un auténtico bien. Pensemos en tantos líderes en la historia de la humanidad, que sin duda demostraron gran inteligencia, pero su voluntad era presa de ambiciones que los llevaron a la destrucción.

La “investigación científica pura” tiende a no fijarse límites, antes bien, parece constantemente intentar superarlos. Y al final parece repetirse la afirmación del científico que no ve más allá de la ciencia: “Si nosotros no lo hacemos, lo hará alguien más…”

El mismo M. Crichton escribió hace tiempo que “Los seres humanos están transformando el planeta, y nadie sabe a ciencia cierta si ese desarrollo es peligroso o no.” Nuestro reto es no dejar que pasen las cosas sólo porque sí, sino atrevernos a preguntar si aquello que se propone como un avance científico, legal o educativo, en verdad puede traernos un bien, un desarrollo para toda la humanidad.

Hasta pronto
Tu amigo Zurc0