¿Hacia donde van mis hijos?

  • Sep 21, 2017
  • Publicado en Familia

En algún momento de mi vida pensé: "Cuando me case quiero tener muchos hijos, quizás cuatro o seis"; en otras ocasiones pensaba: "Sólo tendré un hijo para cuidarlo muy bien",  "nunca le voy a pegar", "le compraré muchos juguetes y lo llevaré a pasear..."

No basta

  • Sep 21, 2017
  • Publicado en Familia

El amor en la familia y a los hijos va más allá de expresiones puramente materiales o superficiales. Muchas personas se me han acercado y me dicen: “Pero yo le he dado todo a mis hijos, no entiendo porqué ahora…”

En cuanto al tema de la separación y la rebeldía, estas actitudes son las más fáciles, pues no requieren mas que dejarnos llevar por nuestros impulsos más primarios y por nuestro egoísmo, que muy fácil lo alimentamos.

Un fenómeno muy común, especialmente entre los jóvenes, es la soberbia que hemos tenido algunos de nosotros hacia nuestros padres, la que, con frecuencia, nos empeñamos en mantenerla a toda costa, menospreciándolos, siendo que, en la mayor parte de los casos, nos han dado muchas cosas buenas, entre ellas, todos nos han dado la vida.

El día de hoy en la mañana mientras iba de camino a una cita de trabajo a la cual me acompañaban dos personas, salió el tema de la familia y entre muchas de las cosas que decían, buenas y malas experiencias, se me ocurrió decirles “¡Pues me caso!” y la verdad los comentarios que vinieron en seguida no me parecieron extraños aunque sí un poco molestos.

Conoce la conmovedora historia de la familia Dennehy que, además de sus tres hijos propios, han adoptado a 9 niños con discapacidades.

Virtud, camino estrecho

  • Sep 21, 2017
  • Publicado en Persona

En la frase de hoy, de Miguel de Cervantes, he aprendido algo que quiero comentar contigo, querido amigo lector y que tiene que ver con la respuesta a la siguiente pregunta, ¿porqué dice Cervantes que ¨La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso¨?

Tú decides: pasar la vida de largo, sin ser notado, o peor aún, ser odiado. O pasar por esta vida dejando algo grande en los demás.