Cada año, sabemos que 4 semanas antes de Navidad comienza el tiempo de adviento, pero ¿en realidad sabemos que significa esto?, aquí en Veritas no dimos a la tarea de explicar mejor qué significa el adviento.

Una historia de Navidad

  • May 28, 2017
  • Publicado en Familia

La historia de la Navidad contada por los maravillosos niños de la Iglesia de San Pablo, Auckland, Nueva Zelanda. Te sorprenderá con que naturalidad te contarán la historia de la navidad.

Nana para un Rey

El dulce arrullo de una madre por su hijo amado resulta siempre conmovedor. Se admira con un respeto profundo que llega hasta el alma. Es la intimidad de un sentimiento –y dos amores- y que bien lo comprende aquel hijo al contemplar los ojos de su madre, ojos que no apartan su mirada y que lo bañan de ternura.
Y en ella-en la madre- todo se ilumina y se llena de gozo, al tiempo en que entona su nana, acaricia y abraza el fruto más amado de sus entrañas. Mientras las horas tienen ahora el destello de un instante… una hermosa luz que llena al mundo de Esperanza
Dos corazones que se entrelazan y reposan en la confianza –uno del otro. Dos corazones que palpitan al mismo ritmo y cantan con una misma voz.
“Duérmete, tesoro mío… no tengas miedo de nada…” Que yo te cuido, que yo me encargo de velar tu sueño…
En algunas tribus africanas, es costumbre que cuando una mujer está embarazada, se aparta de la tribu y se interna, en soledad, un tiempo en la selva, para hacerle su canción al bebé que está por nacer. Una vez “encontrada” esta canción, la madre regresa. Bien, esta canción se le canta al bebé al nacer y en cada fecha importante de su vida.
Así es el amor de una madre: permanece y nos acompaña en toda nuestra vida. Al igual que el amor de María Santísima, que no se “agota” en Jesús, sino que en Él y por Él se extiende a toda la humanidad y no deja de brindarnos su protección.
Que Dios te bendiga
Tu amigo Zurc0
Twitter: @Zurc0

La oveja descarriada

Adviento: Sinónimo de Preparación, de Espera… De estar atentos porque Dios quiere nacer en medio de nosotros y en nosotros.

Hace poco más de dos mil años, José y María Santísima buscaban un lugar para que naciera Jesús, un lugar para el Hijo de Dios. Tuvieron que caminar mucho; tocar varias puertas y soportar que las horas pasaran en medio del frío… y finalmente, alguien se apiadó y los mandó a un pesebre. Mayor pobreza no podríamos imaginar: Dios se escoge un lugar de lo más humilde para hacer morada entre nosotros.
Así Lo ha querido, para que el mensaje central que nos viene a dar no se confunda, no se distorsione con “ruidos extraños”. Para que el mensaje central quede bien grabado en nuestros corazones: Su reinado, no es un reinado de poder, de riqueza o de fuerza –como algunos esperaban- sino un reinado de Amor, de Perdón y Misericordia. Tanto nos ama que no le importa nacer en un pesebre.
Que misterio más grande: el Hijo se despoja de su rango, de su realeza para decirte a ti y a mí que no hay hueco en el mundo –y en nuestro corazón- que Él no esté amando ya!
Ya desde su nacimiento el mensaje es de misericordia, perdón y humildad. De un lenguaje sencillo para que lo podamos entender y, entendiéndolo, lo pongamos en práctica… Para que tengamos la certeza de que en Su Misericordia cabe todo perdón. Sin importar qué tan grave sea nuestra culpa, Él está dispuesto a cancelarla, para borrarla. ¿Se ha hecho hombre para castigarnos? No!, sino para redimirnos, para rescatarnos del peligro de la muerte y darnos vida en plenitud.
Como buen pastor cuida de Su rebaño. Está atento en todo momento de lo que pasa en nuestras vidas.
“¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió?” (Mateo 18, 12)
Confiemos en Su Misericordia. Preparemos los caminos a Su llegada. Abramos nuestro corazón a su gracia. Él conoce todo lo que llevamos en nuestro corazón: nuestros sueños, ilusiones; pero también nuestros sufrimientos y caídas. Lo conoce todo de nosotros, y lo ama. Nos ama con amor eterno y quiere que Su nacimiento llene de luz, de reconciliación y de amor nuestras vidas.


http://www.youtube.com/watch?v=TGmQh-LiKrU&feature=related

Que Dios te bendiga
Tu amigo Zurc0
Twitter: Zurc0

De dioses y hombres


En unos días iniciamos el Tiempo de Adviento. Tiempo de espera alegre, porque Dios se ha hecho hombre y ha habitado entre nosotros, enseñándonos el lenguaje adecuado para dirigirnos a Dios como Padre. Para mostrarnos que la Misericordia de Dios abarca a toda la humanidad, y para enseñarnos el Camino de la felicidad plena y verdadera.
En este Tiempo de Adviento, Él nos enseña que nuestra realeza está en servir a los demás; en tener compasión de la fragilidad del prójimo y en tenderle la mano a quien lo necesita.
Que esta realeza no tiene nada que ver con “sentirnos más” o con “llenar de sobra” nuestra vida con todo aquello que tiene un “valor efímero” y pasajero. Realeza que está fundada en el Amor capaz de dar la vida por el amigo!
San Pablo nos resume la humildad de Cristo: por amor al Padre y a los hombres, de una manera profunda: Es significativo ver la manera en que él hace énfasis en la pobreza de Cristo, no sólo “desvistiéndolo” de lo material o de cualquier ropa humana, sino que –por voluntad propia- se despoja hasta de lo más precioso e íntimo, dejando “la casa del Padre” para habitar entre nosotros:

“Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos…” (Filipenses 2, 6-7)

Prepararnos para la Navidad, significa mucho más que planear una cena o hermosos regalos… Incluso significa mucho más que tener buenos deseos para los demás –desearles “lindas fiestas”- como quien desea un hermoso clima para el fin de semana.
Preparar la Navidad, es preparar un “Encuentro” personal con Jesús. A semejanza de los pastores de Belén, significa “ir” –un camino de conversión- y “adorar” –reconocerlo como el único Rey- al Dios por quien todo cuanto existe ha sido creado…
Es preparar este “Encuentro” que nos permita darle posada en nuestros corazones… Dejarlo habitar entre nosotros para que sea Él quien transforme nuestra vida, nuestros hogares y costumbres… Para que todo cuanto hagamos sea depositarlo en el pesebre y –con un hermoso canto- poderle entregar también nuestras vidas

Que Dios te bendiga
Tu amigo Zurc0
Twitter: @Zurc0

 

Importancia de la Navidad

 

Lovi interpreta esta canción especialmente adecuada para recibir la Navidad, y se llama "Su gracia se derramó", cuya letra es como sigue: